Revisión normativa: agosto de 2026. La información es general y puede cambiar según los hechos, la documentación y la norma vigente; no sustituye el análisis del caso concreto.
Antes de empezar: congela una versión fiable
Fija la fecha de corte, guarda una copia y asigna responsables. Reúne extractos, inventarios, nóminas, contratos, préstamos, impuestos y asuntos pendientes. Un cierre construido sobre documentos que siguen cambiando obliga a repetir trabajo y facilita que un ajuste desaparezca.
Las 20 comprobaciones
Dinero y saldos
- Bancos. Concilia cada cuenta con el extracto y explica todas las diferencias.
- Caja. Cuenta el efectivo real. Un saldo contable que nadie puede encontrar no es caja.
- Clientes. Confirma saldos, abonos pendientes, anticipos y facturas discutidas.
- Morosidad. Separa el retraso puntual del riesgo real y documenta las gestiones de cobro.
- Proveedores. Busca facturas recibidas después del cierre que correspondan al ejercicio terminado.
Mercancía e inversión
- Inventario físico. Cuenta existencias y reconcilia diferencias con el programa.
- Obsolescencia. Identifica producto caducado, dañado o que ya no puede venderse a su valor registrado.
- Inmovilizado. Comprueba qué bienes existen, cuáles se vendieron y cuáles siguen contabilizados por error.
- Amortización. Revisa fecha de puesta en funcionamiento, base, vida útil y posibles reglas fiscales distintas.
- Deterioros. Analiza si activos, inversiones o créditos han perdido valor.
Ingresos, gastos y riesgos
- Devengo. Imputa ingresos y gastos al periodo en que se generan, no solo cuando se cobran o pagan.
- Periodificaciones. Distribuye seguros, alquileres, mantenimiento y suscripciones que cubren varios ejercicios.
- Provisiones. Valora litigios, garantías, indemnizaciones u obligaciones probables con estimación fiable.
- Nóminas y Seguridad Social. Cuadra salarios, pagas, vacaciones devengadas, retenciones y cotizaciones.
- Subvenciones. Comprueba condiciones, ejecución y criterio de imputación; cobrar una ayuda no siempre significa llevarla entera a ingreso ese día.
Impuestos, financiación y cuentas anuales
- IVA y retenciones. Cuadra cuentas contables con modelos presentados y localiza diferencias antes de repetirlas.
- Impuesto sobre Sociedades. Parte del resultado contable y prepara ajustes, bases negativas, deducciones y reservas con sus requisitos.
- Préstamos. Separa corto y largo plazo, registra intereses y comprueba garantías y vencimientos.
- Operaciones vinculadas y socios. Revisa saldos, préstamos, retribuciones y documentación de operaciones con partes relacionadas.
- Hechos posteriores y memoria. Valora lo sucedido entre el cierre y la formulación, la continuidad del negocio y la información que debe explicarse.
Un cierre limpio no es el que tiene cero cuentas abiertas. Es el que puede explicar cada saldo importante.
Ejemplo XESTUI
Una pyme de O Porriño muestra 120.000 euros de beneficio. La revisión detecta 18.000 euros de existencias obsoletas, una factura de proveedor de 9.000 euros correspondiente a diciembre y 6.000 euros de un seguro que cubre el año siguiente. Los tres ajustes tienen tratamientos distintos. Tras registrarlos correctamente, cambia el resultado, cambia la base de decisión y puede cambiar el impuesto.
Cerrar deprisa puede adelantar una tarde. Corregir un cierre malo puede consumir meses.
Las fechas que el administrador no debe perder
En sociedades cuyo ejercicio termina el 31 de diciembre, el esquema general es:
- Hasta el 31 de marzo: formulación de cuentas por los administradores.
- Hasta el 30 de junio: junta ordinaria para aprobarlas.
- Dentro del mes siguiente a la aprobación: depósito en el Registro Mercantil.
Son hitos mercantiles distintos de los plazos fiscales. La Ley de Sociedades de Capital atribuye la formulación y firma a los administradores. Delegar la contabilidad no elimina esa obligación.
Comprobación rápida: Escoge ahora los cinco saldos mayores de tu balance. Si no puedes explicar de dónde sale uno en menos de dos minutos, el cierre todavía no está preparado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cerrar aunque falten facturas?
La falta del documento no borra el devengo. Debe analizarse la operación y registrarse conforme a la normativa, dejando soporte y reclamando la factura correcta.
¿Resultado contable y base imponible son iguales?
No necesariamente. El Impuesto sobre Sociedades parte del resultado contable y aplica correcciones fiscales previstas en la ley.
¿Qué ocurre si no deposito las cuentas?
Puede producirse cierre registral y un procedimiento sancionador. Además, deteriora la imagen frente a bancos, proveedores o posibles compradores.
La evidencia que convierte la lista en un cierre defendible
Marcar veinte casillas no basta. Cada conclusión debe poder reconstruirse desde un documento, un cálculo y una decisión. Crea un archivo de cierre con índice, responsable, fecha de revisión, incidencia detectada, ajuste propuesto y aprobación. Si una partida cambia después de formular, conserva también la versión anterior y explica el motivo.
| Área | Evidencia mínima | Señal de alerta |
|---|---|---|
| Bancos y deuda | Extractos, conciliaciones, contratos y cuadros de amortización | Partidas antiguas, intereses sin registrar o saldo contable distinto del certificado |
| Clientes y proveedores | Mayor, antigüedad, facturas, cobros posteriores y confirmaciones cuando proceda | Abonos pendientes, saldos contrarios a su naturaleza o deuda sin movimiento |
| Existencias e inmovilizado | Inventario fechado, valoración, altas, bajas y fecha de puesta en uso | Bien inexistente, obsolescencia, activo vendido o amortización iniciada antes de uso |
| Fiscal y laboral | Conciliación con modelos, nóminas, seguros sociales y certificados | Diferencias repetidas o cuentas puente sin explicación |
Separa contabilidad y fiscalidad sin desconectarlas
El resultado contable se determina conforme a las normas contables; la base imponible parte de ese resultado y aplica los ajustes previstos en la norma fiscal. No fuerces un asiento para obtener directamente el efecto tributario buscado. Documenta por separado diferencias permanentes y temporarias, bases negativas, incentivos y límites, con el soporte que permita revisarlos en ejercicios posteriores.
Haz lo mismo con subvenciones, provisiones y deterioros. Primero decide el tratamiento contable a partir de hechos y evidencia; después analiza su efecto fiscal. Si la conclusión depende de una condición futura, registra quién la comprobó y en qué fecha. Una nota vaga como “según asesor” no sustituye el razonamiento ni el documento.
Prueba el corte de operaciones
Selecciona compras y ventas próximas al 31 de diciembre y verifica cuándo se entregó el bien o se prestó el servicio, no solo la fecha de la factura. Revisa mercancía en tránsito, albaranes no facturados, anticipos y servicios que abarcan dos ejercicios. Para nóminas, vacaciones, bonus, seguros y mantenimiento, calcula la parte devengada y comprueba que no se ha duplicado al llegar la factura definitiva.
Convierte el calendario mercantil en tareas
La formulación, la aprobación y el depósito son hitos distintos. Antes de formular, cierra ajustes y memoria; antes de la junta, prepara propuesta de aplicación del resultado y documentación; después de aprobar, controla certificado, firmas, presentación y justificante registral. Si la junta modifica las cuentas, vuelve a verificar la versión que realmente se deposita.
Termina con una reunión breve en la que el administrador reciba tres vistas: balance y resultados comparados, tesorería y vencimientos, y riesgos que requieren decisión. El expediente debe permitir responder qué cambió, por qué cambió y qué impacto tiene. Esa explicación es la diferencia entre cerrar un programa y cerrar el ejercicio.
Convierte el cierre en una herramienta de dirección
Una empresa de Vigo no necesita veinte informes que nadie lee. Necesita saber cuánto gana, qué puede cobrar, qué debe pagar y dónde se está deteriorando el margen. Desde 1989, XESTUI ayuda a convertir el cierre en decisiones comprensibles para el empresario.
Antes de dar el cierre por terminado, una persona distinta de quien preparó los ajustes debe revisar los saldos significativos, comprobar que cada conclusión apunta a su evidencia y dejar constancia de las cuestiones abiertas. Esa segunda mirada no repite todo el trabajo: busca contradicciones entre balance, resultados, memoria, impuestos y hechos posteriores.
Fuentes y revisión
Contenido informativo contrastado con fuentes oficiales. La aplicación a un caso concreto exige revisar la norma vigente, los hechos y la documentación.



