Fecha y alcance

Revisión normativa: agosto de 2026. La información es general y puede cambiar según los hechos, la documentación y la norma vigente; no sustituye el análisis del caso concreto.

El Estatuto de los Trabajadores se aplica a quien presta servicios voluntarios, retribuidos, por cuenta ajena y dentro de la organización y dirección de otra persona.

El Estatuto del Trabajo Autónomo se aplica a quien trabaja de forma habitual, personal y directa, por cuenta propia y fuera de la dirección y organización ajenas.

La diferencia no depende del nombre del contrato, del alta en RETA o de que se emita factura. Los tribunales y la Inspección miran el conjunto de hechos. Dos conceptos concentran el análisis:

  • Dependencia: la empresa organiza cómo, cuándo o dónde se trabaja y controla la prestación.
  • Ajenidad: el resultado, los clientes, los precios y el riesgo principal pertenecen a la empresa, no al profesional.

Las señales que deberían encender una revisión

Ningún indicio decide por sí solo, pero la acumulación pesa:

  1. Horario fijado y obligación de justificar ausencias.
  2. Lugar impuesto de manera estable sin necesidad real del servicio.
  3. Instrucciones diarias, supervisión y sanciones de hecho.
  4. Uso principal de herramientas, uniforme, correo y medios de la empresa.
  5. Precio fijado unilateralmente y pago mensual prácticamente idéntico.
  6. Ausencia de inversión, gastos o posibilidad real de pérdida.
  7. Clientes y marca pertenecen exclusivamente a la empresa.
  8. Imposibilidad efectiva de organizar sustitutos o prestar servicios a terceros.
  9. Integración en turnos, equipos y procesos como cualquier empleado.
  10. Vacaciones autorizadas, no simplemente coordinadas.

La pregunta útil no es “¿tiene más clientes?”. Es “¿tiene un negocio propio o ocupa un puesto dentro del mío?”.

El autónomo vende un resultado desde su organización. El empleado aporta trabajo dentro de la tuya.

Ser TRADE no convierte una relación laboral en mercantil

El autónomo económicamente dependiente —TRADE— obtiene al menos el 75 % de sus ingresos de un cliente. Pero sigue siendo autónomo: debe trabajar con criterios organizativos propios, disponer de infraestructura y material propios cuando sean económicamente relevantes, desarrollar su actividad de forma diferenciada respecto de la plantilla del cliente, percibir una contraprestación según el resultado y asumir riesgo y ventura. El contrato debe formalizarse y registrarse conforme a su régimen específico.

Depender económicamente de un cliente no autoriza a ese cliente a actuar como empleador sin contrato laboral. Un falso autónomo tampoco se “cura” firmando un contrato TRADE si los hechos muestran subordinación.

Comprobación rápida: describe una semana real de trabajo sin mirar el contrato. Si parece el horario y la organización de un empleado, revisa antes de seguir facturando.

Ejemplo XESTUI

Una empresa logística de Vigo trabaja con cuatro repartidores que facturan 1.800 euros al mes. La empresa asigna rutas, horario, uniforme, aplicación, precios y vehículo. Los repartidores no negocian con clientes ni soportan el impago.

En doce meses, las facturas suman 86.400 euros. Si la relación se recalifica como laboral, el análisis no se limita a cambiar cuatro contratos desde ese día. Puede afectar a cotizaciones de periodos anteriores, vacaciones, jornada, salario de convenio, indemnizaciones y posibles sanciones. La cuantía concreta dependerá de bases, periodos y circunstancias.

Formalizar correctamente desde el inicio suele costar menos que reconstruir un año entero después.

Qué puede hacer una empresa sin destruir colaboraciones legítimas

Un profesional independiente puede prestar un servicio recurrente. La clave es respetar una relación realmente mercantil:

  • Definir entregables o resultados, no cubrir un puesto disfrazado.
  • Permitir autonomía real de horario y método cuando el servicio lo admita.
  • Evitar controles propios de disciplina laboral.
  • Establecer precio y facturación coherentes con un servicio.
  • Identificar qué medios aporta cada parte.
  • Regular confidencialidad, propiedad intelectual, protección de datos y responsabilidad.
  • Documentar cambios de alcance.
  • Revisar la relación cuando aumenten dedicación, integración o exclusividad.

Un contrato correcto ejecutado mal también crea riesgo. Hay que hablar con quien dirige la relación, no solo leer el documento.

Si detectas señales, no improvises una salida

Dar por terminado el contrato al día siguiente puede desencadenar una reclamación por despido. Obligar a crear una sociedad o a facturar a través de un tercero tampoco cambia los hechos. Regularizar exige estudiar antigüedad, convenio, jornada, salario, cotizaciones y forma de transición.

La Inspección de Trabajo mantiene canales de denuncia e información y desarrolla campañas específicas sobre falsos autónomos. Su propio test pregunta si existe jefe o clientes, sueldo u honorarios, negocio propio, libertad de horario y asunción de gastos o pérdidas.

Desde 1989, XESTUI ayuda a pymes a ordenar relaciones profesionales antes de que un conflicto individual se convierta en un problema de toda la plantilla.

Preguntas frecuentes

¿Tener alta de autónomo demuestra que no hay relación laboral?

No. El alta y las facturas son datos formales; la calificación depende de las condiciones reales de prestación.

¿Trabajar para un único cliente es ilegal?

No automáticamente. Puede existir un TRADE legítimo, pero debe mantener autonomía real y cumplir sus requisitos. La exclusividad es solo un indicio dentro del conjunto.

¿Usar equipos de la empresa convierte siempre en empleado?

No por sí solo. Puede ser necesario por seguridad o compatibilidad, pero gana peso junto a horario, control, integración y ausencia de riesgo propio.

Audita una semana real, no una cláusula

La revisión más útil consiste en reconstruir una semana ordinaria con hechos comprobables: quién asigna tareas, quién fija prioridades, cómo se controla el horario, de quién son los clientes, quién determina el precio y qué ocurre si el trabajo sale mal. Correos, aplicaciones, calendarios, partes de actividad y mensajes pueden describir mejor la relación que el encabezado del contrato.

Después se separan indicios de organización empresarial de simples necesidades de coordinación. Un plazo de entrega o una reunión periódica pueden existir en una colaboración mercantil; un sistema estable de órdenes, turnos, autorización de ausencias y sanciones apunta en otra dirección. Tampoco un único elemento —usar un portátil corporativo, trabajar para un solo cliente o cobrar una cantidad regular— decide el caso. Importa la combinación y quién conserva la autonomía y el riesgo.

Matriz de revisión para cada colaborador

  • Servicio o resultado contratado y posibilidad real de rechazar encargos.
  • Autonomía sobre horario, método, lugar y sustituciones.
  • Medios, inversión, gastos y riesgo de repetir o perder el trabajo.
  • Relación con clientes, fijación de precios y cobro.
  • Integración en organigrama, turnos, correo y procesos internos.
  • Duración, dedicación, exclusividad y evolución desde el contrato inicial.

La sentencia del Tribunal Supremo sobre un repartidor de Glovo es un ejemplo oficial de cómo se valoran organización, plataforma y activos esenciales, pero no constituye un test automático para todos los sectores. Una consultora, un transportista o un profesional creativo pueden mostrar indicios diferentes. La regla común es la primacía de la realidad y el análisis conjunto de dependencia y ajenidad.

Regularizar sin crear un segundo problema

Si el riesgo es alto, no conviene cancelar de forma inmediata ni imponer una sociedad interpuesta. Primero deben calcularse antigüedad, jornada, salario de convenio, cotizaciones y derechos potenciales; después se diseña una transición documentada. Para presupuestar una incorporación puede consultarse el coste de contratar al primer trabajador. Si la solución incluye jornada parcial, la guía sobre contrato a tiempo parcial y registro horario ayuda a evitar una nueva incoherencia.

Siguiente paso práctico

El siguiente paso es elegir al colaborador con mayor integración y completar la matriz con hechos de los últimos treinta días. Si la empresa decide horario, instrucciones, medios, clientes y precio mientras la persona apenas asume riesgo, debe hacerse una revisión laboral antes de renovar o extinguir. Corregir con datos permite proteger tanto a la empresa como a las colaboraciones mercantiles auténticas.

Revisa la realidad, no la portada del contrato

Una relación mercantil sólida puede explicarse con hechos. Si solo se sostiene porque el documento dice “autónomo”, ya existe una alerta. Revisa la relación real antes de renovar el siguiente contrato mercantil. El objetivo no es laboralizar proveedores auténticos, sino impedir que una factura oculte un puesto de trabajo.

Fuentes y revisión

Contenido informativo contrastado con fuentes oficiales. La aplicación a un caso concreto exige revisar la norma vigente, los hechos y la documentación.